sábado, 12 de diciembre de 2009

El Destino Final (The Final Destination)


Allá por el año 2000, Destino Final fue una muy agradable sorpresa, ya que era una sólida cinta de terror con un ingenioso argumento y buenos momentos sangrientos. Tres años después, tuvimos la excelente secuela, cuyo argumento siguió más o menos el camino de la anterior, pero duplicó la apuesta en todo, especialmente en las escenas "gore", dando como resultado un producto muy entretenido e inmensamente satisfactorio. En el 2006, tuvimos la tercer parte, y esa me decepcionó un poco, ya que estaba muy por debajo de las dos primeras películas de la saga; sin embargo, aun así, me pareció entretenida. Este año, esperaba con muchísima ansia la cuarta parte de esta saga, más que nada por la adición del efecto 3D y ni bien se estrenó en cines, fui a verla. Lamento decir que me llevé una inmensa decepción, ya que me encontré con una patética película de terror. Una lástima; esta asquerosidad no merece ser parte de la saga de Destino Final.
La trama de El Destino Final (¿no hubiera sido más fácil titularla Destino Final 4?) es prácticamente inexistente, pero la va así: Nick O´ Bannon (Bobby Campo) está pasando un día con tres amigos (Shantel VanSanten, Nick Zano y Haley Webb) viendo una carrera automovilística, hasta que tiene una premonición de que todos van morir, sale con sus amigos, hace salir a otras personas, lo tratan como un loco y el accidente ocurre. Sin embargo, los sobrevivientes empiezan a morir.
Dije que la trama es prácticamente inexistente porque durante los 82 minutos que dura esta película, no vemos otra cosa que personas muriendo en distintos accidentes. Las anteriores entregas de Destino Final también mostraban eso, pero lo respaldaban con personajes interesantes y una sólida narrativa. Acá, por empezar, no hay personajes interesantes porque ninguno tiene el más mínimo desarrollo; podrían en vez de haber sido interpretados por "actores" (lo pongo entre comillas porque encima de todo, las actuaciones en verdad causan pena ajena -especialmente la de Bobby Campo-), podrían haber puesto muñecos de cartón y no hubiera habido diferencia alguna. Y tampoco hay una narrativa. En realidad, El Destino Final es como si hubieran hecho de vuelta las entregas anteriores, pero extirpándoles su ingenio y solidez narrativa (además de que las escenas sangrientas están muy pobremente hechas), que fue lo que las hizo competentes.
Mencioné en el primer párrafo que una de las principales razones por las que fui a ver esta película era el efecto 3D y la verdad que no está mal. En la primer secuencia es donde mejor funciona, pero después también está bueno. El 3D la ayudó en cierta manera a esta película, porque fue lo único que la hizo apenas tolerable. En cambio, si la hubiera visto en 2D, estoy seguro que me hubiera parecido genuinamente una atrocidad.
En fin, El Destino Final resultó ser una inmensa decepción, ya que esperaba un peliculón y me encontré con una de las peores películas del año (al menos de las que vi). De ninguna manera recomiendo ver esta película, ya que no debe faltar mucho para su lanzamiento en DVD, y ahí no se encontrará su único elemento pasable: el 3-D.
Calificación: 5 (sin 3-D sería 4)

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